Suena el despertador a las 7, ¿pero porque madrugamos tanto los domingos?, desayunar, vestirse y tras recoger a Chema para Ciaño. Daban buen tiempo para el domingo pero de momento esta nublado, pero lo que son las carreras de montaña no sólo hay que fijarse en la metereología del día de la carrera si no también de los días anteriores, en este caso estuvo lloviendo viernes y sábado, y así pasó lo que pasó.

Allí recogemos el dorsal, firmamos en el control de firmas como los ciclistas y empezamos a saludar a gente conocida, tras un breve calentamiento la salida que ya tendríamos tiempo de calentar en los primeros kilómetros. Salimos suave y en seguida empezamos a encontrarnos con barro, toneladas de barro, hundiéndonos hasta el tobillo en el barro, y en cuanto la carrera empieza a ponerse más cuesta arriba agradecemos ir por bosque y que haya árboles y ramas donde agarrarse porque era imprimir un poco de fuerza a la pisada e irte para abajo.
Así llegamos al primer avituallamiento un par de vasos de aquarius y seguir, al poco uno que iba un poco delante mío por ir mirando donde ponía los pies se pega una leche contra una rama, y empieza a sangrar a chorro por la frente, quería continuar pero le convencimos para que diera la vuelta al avituallamiento por lo menos para curarse y que le parasen la hemorragia.
Un poco más adelante, sobre el kilómetro cuatro y pico, en un tramo llano que más o meno
s se podía correr y debido al barro que no se veía muy donde pisabas, piso mal una piedra, resbalo y me retuerzo el mismo tobillo que la semana pasada, me duele un poco no mucho, pero decido no continuar, tengo una ligera molestia pero quedan 18 kilómetros y el terreno está como está, así que por prudencia me retiro.
Voy caminando hacia el avituallamiento y me cruzo con uno que tiene que pararse, sacar la zapatilla del barro y volverse a calzar porque se le había quedado allí incrustada. Cuando llego al puesto de control me dicen que para bajar en coche tengo que esperar ya que además del primero es el último avituallamiento, así que como mucho no me duele bajo andando tranquilamente, aunque resbalando bastante....
Llego abajo poco antes que el ganador al que veo llegar. Las masajistas me miran un poco el tobillo, me tocan y me duele, pero tampoco me dan masaje porque esta un poco hinchado y entonces mejor no hacer nada, aun así me lo tocan unas pocas veces para comprobar que me duele... y se ríen... no se que me pasa con las chicas guapas que siempre acaban haciéndome daño....

Poco a poco va llegando la gente y se confirma la dureza, y lo que habían dicho de lo que se tardaría. El retirarme me fastidia por varias cosas, el dolor, el haberme perdido la diversión de resbalar por el barro, remontar un tramo de río, sortear una cascada por un tramo de escalera... Os dejo un enlace a unas fotos, cortesía de Miguel que como siempre corrió con la cámara en mano, para que veáis de que os hablo. Y bueno la semana que viene estoy inscrito en la media maratón de Almansa, y estoy como la semana pasada pisando en asfalto no me duele, reposaré lo que pueda y probaré, pero seguramente la corra, burro que es uno.
Esta semana seguramente ande algo desconectado, tengo mucho, mucho lío.

Allí recogemos el dorsal, firmamos en el control de firmas como los ciclistas y empezamos a saludar a gente conocida, tras un breve calentamiento la salida que ya tendríamos tiempo de calentar en los primeros kilómetros. Salimos suave y en seguida empezamos a encontrarnos con barro, toneladas de barro, hundiéndonos hasta el tobillo en el barro, y en cuanto la carrera empieza a ponerse más cuesta arriba agradecemos ir por bosque y que haya árboles y ramas donde agarrarse porque era imprimir un poco de fuerza a la pisada e irte para abajo.
Así llegamos al primer avituallamiento un par de vasos de aquarius y seguir, al poco uno que iba un poco delante mío por ir mirando donde ponía los pies se pega una leche contra una rama, y empieza a sangrar a chorro por la frente, quería continuar pero le convencimos para que diera la vuelta al avituallamiento por lo menos para curarse y que le parasen la hemorragia.
Un poco más adelante, sobre el kilómetro cuatro y pico, en un tramo llano que más o meno
s se podía correr y debido al barro que no se veía muy donde pisabas, piso mal una piedra, resbalo y me retuerzo el mismo tobillo que la semana pasada, me duele un poco no mucho, pero decido no continuar, tengo una ligera molestia pero quedan 18 kilómetros y el terreno está como está, así que por prudencia me retiro.Voy caminando hacia el avituallamiento y me cruzo con uno que tiene que pararse, sacar la zapatilla del barro y volverse a calzar porque se le había quedado allí incrustada. Cuando llego al puesto de control me dicen que para bajar en coche tengo que esperar ya que además del primero es el último avituallamiento, así que como mucho no me duele bajo andando tranquilamente, aunque resbalando bastante....
Llego abajo poco antes que el ganador al que veo llegar. Las masajistas me miran un poco el tobillo, me tocan y me duele, pero tampoco me dan masaje porque esta un poco hinchado y entonces mejor no hacer nada, aun así me lo tocan unas pocas veces para comprobar que me duele... y se ríen... no se que me pasa con las chicas guapas que siempre acaban haciéndome daño....

Poco a poco va llegando la gente y se confirma la dureza, y lo que habían dicho de lo que se tardaría. El retirarme me fastidia por varias cosas, el dolor, el haberme perdido la diversión de resbalar por el barro, remontar un tramo de río, sortear una cascada por un tramo de escalera... Os dejo un enlace a unas fotos, cortesía de Miguel que como siempre corrió con la cámara en mano, para que veáis de que os hablo. Y bueno la semana que viene estoy inscrito en la media maratón de Almansa, y estoy como la semana pasada pisando en asfalto no me duele, reposaré lo que pueda y probaré, pero seguramente la corra, burro que es uno.
Esta semana seguramente ande algo desconectado, tengo mucho, mucho lío.
En algún blog la llaman 
Pero al ir a entrar hoy para ponérosla, no me va, me sale un mensaje de “Forbiden”, lo cual me cabrea por dos motivos, porque no puedo entrar de vez en cuando a echar una partidilla al Jet Set Willy, y porque me va a fallar justo cuando os la quiero recomendar. La dirección es:









Aprovecho para ir avisando a la gente que tengo a mi alrededor que las instrucciones que tengo es de hacer 1:40 reloj de carrera, es decir en bruto por lo que el tiempo que se pierda en la salida tengo que recuperarlo. Suena el disparo pongo en marcha el crono y coloco bien mi pulsera (hecha con excell) con los pasos por kilómetro. Pasamos por la salida con unos 30” de retraso, menos mal no es mucho.
