Llevo una semana horrorosa, sigo con la pereza de la anterior pero en esta también me afecta a los entrenamientos, de mano esta semana no he ido al gimnasio, y sólo he salido un día a entrenar (eso si 22,6 km y 1571 metros de desnivel positivo)

Con lo que luego me siento culpable y a acrecienta la baja moral con la que llevo unos días, y eso que se que si salgo las endorfinas harán su labor, aunque últimamente su efecto me esta durando poco, será una racha, esta época del año siempre estoy igual...
El caso que supongo que esta semana no llegaré ni a los 50 km, y me acercó porque el domingo tengo la carrera de Los Calderones. Lo peor es que no lo puedo atribuir a que me sienta cansado ni mucho menos, no lo estoy, ye galbana en estado puro. Bueno creo que la semana que viene volveré a la normalidad... o eso espero.
Buscando cosas para motivarme me releo este texto del poema de Almería (S XII, Anónimo), al describir los distintos pueblos que luchan en la campaña contra esa ciudad dirigida por Alfonso VII, habla así de los asturianos, esperemos que me haya llegado algo de eso, sobre todo lo de los montes...
“...no irrumpe el último el arrojado astur.
A nadie resulta odioso o molesto.
Ni el mar ni la tierra pueden vencerlos.
Es potente en fuerzas no temiendo
apurar las copas de la muerte.
Limpio de aspecto, desprecia el peligro.
Es desenvuelto en la pelea
y no menos apto para la caza,
recorre los montes y conoce
las fuentes por todas partes.
Como a los surcos de la tierra,
así desprecia a las olas del mar
Nadie le aventaja en superar cuantas
dificultades encuentra....”
Fuente “Asturias itinerario errático y parcial”