Este domingo volví a disputar la carrera de montaña del Asturcón por el monte Naranco en Oviedo, carrera que ya hiciera hace dos años. La carrera tiene 28 kilómetros y 2200 metros de desnivel acumulado (1100 positivos y otros tantos negativos).
Tras las lluvias de los últimos días, semanas... meses (hay que ver que invierno llevamos), las noticias que nos llegaban del estado del recorrido era que estaba a tope de barro, no sólo eso, hay que cruzar corrientes de agua que se suele hacer por las piedras, pero claro bajaba muy alto de agua, e incluso el río Nora en un punto estaba desbordado invadiendo el camino.
De la que íbamos al centro ecuestre "El Asturcón", lugar de salida y meta, el termómetro del coche marcaba 2º bonita mañana, recogimos el dorsal y a cambiarse, fotos de club y a prepararse para la salida. Yo no caliento para como en otras ocasiones forzarme a salir suave, sobre todo sabiendo que el principio es llano al lado del río. De hecho el desnivel positivo acumulado en los primeros 5,5 kms. es sólo de 100 m. En este tramo es en el que se pasa por la zona inundada, se podía esquivar haciendo cola para pasar por un camino estrecho y dificultoso. Yo lo hice para no ir empapado en agua helada desde el principio. Por supuesto los hubo valientes que fueron por el medio.
Después del 5,5 empieza ya a subir primero no mucho hasta el primer avituallamiento y luego ya se pone seria la cosa en constante subida, para luego transitar por la parte alta de la sierra del Naranco, siempre entre barro, bueno no siempre el camino que nos acercaba a la fuente de los pastores no era con barro, directamente era un río.
Desde allí encaramos la subida al Corazón de Jesús en una subida recta y vertical que hace mucho daño si no llegas con fuerzas, y todavía estamos en el kilómetro 17,5. Después ligera bajada, entrar en la zona que quizá estaba más embarrada y resbaladiza ligera última subida y luego ya todo para abajo.
Antes de llegar al último avituallamiento oímos unas voces "cuidado!!", unos chico en BTT, que bajaban como animales e iban exigiendo que nos apartásemos sin importarles que hubiera una carrera que era además campeonato de Asturias. Vas corriendo, con pocas fuerzas, oyes voces, no sabes muy bien por donde vienen, a toda velocidad, no sabes a donde apartarte, a la chica que iba delante mio y al chico siguiente casi se los cepillan. Se pararon en el avituallamiento y les di cuatro voces y les llame de todo.. en fin, este cabreo también me dio fuerzas para apretar jeje.
Así llegamos a la zona nuevamente de meterse en el agua, primero atravesando regatos crecidos y luego la zona en que el río estaba desbordado, esta vez atravesando en todos los casos por el agua, para no perder tiempo y para limpiar las zapas que llegaron extrañamente limpias para el barro que habíamos pisado. Eso si después de meterse en el agua congelada, las piernas quedaban frías y costaba volver a coger ritmo. En estos tres kilómetros finales llanos adelanté a bastante gente, ya que si no llegas con fuerza, se hacen muy pesados y largos.
Vídeo de por donde pasábamos.......
Vídeo de por donde pasábamos.......
Al final 3:04, tres minutos menos que hace dos años, en condiciones de terreno mucho peores, llegando mucho más entero y sin tener al día siguiente ni rastro de agujetas no como entonces. Pero también con la certeza de que no se competir en montaña, me cuesta exprimirme y darlo todo como en asfalto, siempre voy guardando para llegar con fuerza al final... vamos que cuando voy a carreras de montaña sólo me centro en el disfrute y la diversión, lo cual me gusta.
Otro dato hace dos años acabé en el 82,04% de la clasificación, este año con sólo tres minutos menos en el 69,77%, lo cual nos dice que las carreras de montaña se están popularizando y el nivel medio no es tan alto, lo cual está muy bien.

















