Como deportivamente no tengo gran cosa que contar sigo hablando de otras cosas que me apetecen. En este caso voy a hacer un comentario sobre los cuadros que tengo en casa. No es que yo tenga ni puta idea de arte pero elijo los cuadros que pongo porque me gustan y porque me hacen sentir algo.
De Monet tengo dos uno en la habitación y otro en el salón y junto con uno de Renoir me gustan porque me llevan a cuando en la infancia, en los meses de mayo y junio correteaba por los prados de detrás de mi casa (estaba sin construir aun), o casa de mis abuelos que esta más al monte. La hierva me llegaba por la cintura o más arriba, tanto porque en esas fechas esta alta como porque yo era pequeño, jeje. ¡¡Que bien me lo pasaba!!


Como ya dije, no hace mucho descubrí a El Bosco, y me encantó, y entonces puse el panel central de “El Jardín de las delicias”, que puede que sea su cuadro más alegre. Te puedes pasar un rato larguísimo mirándolo y contemplando todos los detalles.
Tengo también uno de Gustav Klimt. Que decir, un sitio que me encanta estéticamente y en el que siempre me he encontrado muy a gusto, son los bosque y sobre todo en otoño, será porque he pateado mucho hayedo, robledal, castañeu... y siempre que pienso en bosques me viene la imagen recorriéndolo en otoño/invierno y lloviendo.

Por último ahora estoy buscando (o mejor dicho mi hermana para regalármelo para mi cumpleaños) este otro de Laura Knight, pero no hay forma de encontrarlo.
Al principio me decía transmite tranquilidad, pero no estaba a gusto con esa palabra, hasta que al fin encontré las que realmente buscaba y lo que me produce cuando lo veo: placidez, despreocupación. Me relaja mucho mirarlo. A ver si hay suerte.



