Este domingo disputé una nueva carrera de montaña de 24 kms y unos 2500
metros de desnivel acumulado total, la Mendaroko mendi Lasterketa, en el
pueblo guipuzcoano de Mendaro y con una muy buena organización. Hizo un día
precioso de sol, incluso de más, aunque gracias al viento, que hacía
bastante, y las múltiples zonas de sombra no se sufrió en exceso por el
calor.
No hay muchos participantes (130 llegados) y pienso que me tocará ir atrás
porque no veo al clásico que dices “por delante de ese llego fijo”. Se da la
salida y como siempre empiezo suave, además nada mas salir ya se empieza a
subir, en los primeros seis kilómetros subimos 652 metros, siendo los tres
primeros kilómetros los de más desnivel. Cuando llevamos uno y pico el
camino da un giro de herradura y veo que llevo cerca la cola de carrera y
que llevaré por detrás como mucho una veintena de corredores, a partir de
ahí sería siempre remontar posiciones.
Corono casi sin darme cuenta y empezamos a bajar, al principio es bajada
suave y llaneo, disfrutando de las vistas pero a partir del km 10, yendo por
pista, se pone treméndamente pendiente, se que si me dejo ir a tope puedo
destrozar el cuadriceps y frenando de más también lo desgastaría, así que
midiendo me lo tomo con calma y me pasa algún corredor. Eso si tengo que
comentar, que en anteriores ocasiones no lo había hecho, lo que se nota,
sobre todo bajando, el haberme operado de la vista, es otra cosa.
Terminamos el descenso en el kilómetro 12, y tras el avituallamiento, el
tercero ya, volvemos a subir casi hasta la misma altura pero en tres
kilómetros, por lo que es un tramo duro. Tramo que disfruto un montón
pasando a un montón de gente, hasta coronar viendo las vistas de Zumaia y el
resto de la costa, y empezar un breve descenso, en el cual me pasa el único
que lo hizo en este tramo, claro que aprovecho un tramo de prado en el que
el camino hacía eses para saltarse unos 300 metros de recorrido, enseguida
le volví a pasar.
Después de bajar un poco se llanea un rato.. bueno lo que es llanear en
montaña toboganes, tramos corribles. Tenía marcado este tramo para apurar y
lo hice corriendo a buen ritmo donde se podía. Esto hasta el 19,7 donde hay una subida de 300 metros, pero con un desnivel brutal 70 metros, caminando llevo un ritmo muy
alegre y sigo con la remontada. En algunas casas por las que pasamos ponen
una mesa fuera con agua y nos ofrecen avituallamiento espontáneo, de verdad
que si podéis os aconsejo venir por aquí a correr alguna carrera de montaña,
es una pasada como todo el mundo se vuelca.
Luego bajada hasta meta, a falta de dos kilómetros y medio tomamos la carretera, ya se ve
Mendaro, y está muuuy abajo, queda mucho que descender. Durante kilómetro y
medio seguimos bajando por la carretera y aprovecho el terreno para meter caña. A falta de un kilómetro cogemos un caminin entre el bosque hasta
desembocar en las inmediaciones del pueblo a falta de 500 metros. Y aquí a
dar el resto… y me encuentro un repecho brutal, corto pero impresionante,
pero yo a lo mío ese tramo toca a tope y a tope se hace, braceando todo lo
que puedo lo subo y sigo apretando y resoplando hasta llegar a meta en 2:47.
En meta agua, isotonica, fruta, frutos secos, tortilla, chorizo, pinchos de
bonito con mayonesa, de jamón, bollería… Y había una lista con los dorsales
agraciados en el sorteo, les había tocado al 45, 46, 47 y 49… yo tenía el
48, siempre la misma buena suerte. Luego ducha con agua fría para no variar y para casa más feliz que una
perdíz, llegue el 81 de 130 por lo que desde el kilómetro dos adelante unos 30 un 23% de los participantes, aunque el mejor dato que puedo dar es lo muchísimo
que disfrute durante toda la mañana, y lo bien y positivo que me siento últimamente.



